Un día y el menos pensado, se despertó una sensación indescriptible en el pecho, desaparecieron todas las cosas visibles ante los ojos y se entornaron millones de sensaciones que no lograría describir ni el mejor escritor del universo.
¡Hoy puedo mencionar tan sólo una parte importante de aquel momento! , y sólo saber... ¡que tan gigantes son las cosas que permitieron... desenfrenadamente que todo sucediera!.
Nunca pude saber las razones de tanto sentir, pero si sentir lo hermoso de tantas razones para permitir que sucediera.... "solo un momento que puso inicio a un todo".
Encontrados frente a frente se abrazaron la conciencia y el sentir, la razón y el espíritu fragante elevado, inconciente y desvalido de saber que todo eso que acontecía, nunca fue buscado, solo quedó en el olvido en un tiempo, y fue tan solo el recuerdo que permitió dar alas a lo anhelado para llegar a lo que tan sólo una mirada pudo permitir. Un nuevo despertar, combinar de dos almas en una única sensación.
Vivir no merece detener lo que se anhela, merece la pena permitir que suceda lo que debe suceder sin ocultar los verdaderos sentimientos de un todo que siempre nos llevará a la felicidad.
Es incomprensible aquello que deja encontrados por un segundo el ser y al debe ser...
AUTOR: JESÚS R. LOBO.
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