Me acosté en la sombras de aquel arbol de la colina, donde nadie llegaba, donde el sol se escondia tras las hojas de matorrales grandes que colgaban frondozamente frente a mis ojos; puede existir tanto silencio durante un largo rato, puede dormir mi alma y desaparecer del mundo que rodea la inmensidad de esta tierra, las cosas menos posibles comenzaron a suceder y los sueños menos probables se encarnaron en el pensamiento para llegar tan lejos de allí, para soltar las riendas a lo desconocido y encontrar lo conocido al corazón.
Pálpitos en el pecho que inundaban la agonía de un ser desvanecido en el viento, de una presencia que sentí en un segundo, como horas en el tiempo, como deslumbrar en mis ojos, el acompañante inesperado que la vista no vé, estaba presente en el silencio, en la inmensidad del firmamento, desaloje el temor de todo el cuerpo y se inició un sin fin de grandes pensamientos. Pálpitos que desesperadamente llegaron para hacerme saltar de emosión, para no permitir que nada turbara mi corazón y en el sonar de campanas, la más bella melodía apareció y logré encontrar en mí, aquello que nunca comprendí...
Desperté sin abrir los ojos y permití que siguiera sucediendo lo que estaba pasando, no era algo normal, la brisa que rosaba mi rostro provenía de más alla de lo profundo, golpeando mi cara con caricias de ensueño, escuché aves volar y sin más temor al soñar abrí la mirada y la melodía que no escuchaba se convirtió en colores que rodearon la presencia de un infinito en el mar de mis anhelos...
Pálpitos de emosión sucedieron y se entornaron en presencia de lo conocino para conocer lo desconocido que no estaba presente en mi vida, y ahora puedo describir sin decir que era, lo mejor de todo fue comprender que realmente mueve mi ser, la emosión y el saber que soy encausado en la marea de este río que pronto llegará al mar para acompañar a todo aquel que desee seguir y luchar... Los mejores sueños han sido vividos en segundos que se convirtieron en horas, en horas que no duran segundos y se escriben en mi mente para hoy contarlo a la gente.
AUTOR: JESUS LOBO
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