Miré tan distante, que mis ojos ya no
vieron más... todo desaparecía a un límite de lo inesperado, todo se dibujaba
hasta el encuentro de lo finito con lo infinito... Despejando el pensar, de
tanto andar y desprevenido, vi sin temor algo inadecuado que pudiera ser más
adecuado. Lo diferente de ese inicio desbocó el engranaje que mantenía a
ritmo todo el ciclo claro de la vida. Un andar desenfrenado que se acostó
sobre la pared, tocando el rostro a lo desconocido, tomando algo que no
pertenece, solo por un pasado que no llegó a presente..
Puedo ver sin lentes la claridad de lo que
pasa, pero es incoherente ante una vida que hoy está formada, no hay nada
que pensar para que sucedan temerarios momentos y se dirija todo en la
dirección del camino, "El mejor camino". Aquel donde se siente
con totalidad lo que se vive, y se combina la claridad de un solo sentir, de
todo eso que no oscurece, sino aclara.
Por un instante desaparece el mundo, se
respira un aire de tranquilidad y paz, pues si se dejara circular en el tiempo,
pudiera ser algo más que un momento y convertido en el pasar de los días un
despertar ante la realidad que rodea a un sentimiento.
El mejor caminar es aquel que dibuja el
camino, ante tantas dudas que pueden surgir, donde los pasos del escrito
descansan al final del día ante esa noche, y en un nuevo amanecer despiertan
con mirada sabia, dando pasos sin parar, siguiendo caminando ante tanta
contaminación que nos rodea.
Miraré ahora más cerca de mí, donde mis
ojos observarán la realidad que me mantiene. allí lograré vivir sin temor a
equivocarme, frente a ese inicio que no seguiré más, que puede terminar
con un final corto y seco, viviré mejor cada momento con la claridad de lo que
seré. Seguiré siendo éste que soy y sintiendo lo que realmente vive en
mí... El Mejor Camino.
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